La cremación es un momento delicado. Si solicitaste estar presente, eso no es un capricho: es tu derecho. Y si la funeraria te dice que sí y luego lo hace sin ti, eso es negligencia grave. Una familia cuenta cómo su familia fue traicionada dos veces por la misma funeraria en menos de dos meses.
Una enfermedad de empleado no justifica ignorar tu derecho a estar presente. Y luego, cuando hubo errores en urnas (nombres incompletos) y reclamaste, te cobraron de nuevo por la corrección. Eso es hacer culpable a la familia por negligencia funeraria. Obtén por escrito que puedes estar presente. Confirma fecha y hora. Si hay cambios, que te llamen. Inspecciona la urna completa. Si hay errores, que los corrijan sin costo adicional.