No es el servicio en la capilla lo que define toda la experiencia. Muchas veces, es la voz que responde al teléfono cuando estás haciendo llamadas difíciles, angustiosas. Una familia buscaba simplemente confirmar arreglos finales—una tarea que de por sí genera estrés—y el trato que recibió no fue el que merecía en ese momento vulnerable.
La primera persona que hablas en una funeraria suele ser la recepcionista. Es, a menudo, la única voz que escuchas en momentos críticos. Si esa persona es brusca, si no te escucha realmente, si parece que le molesta tu llamada—la experiencia completa se tiñe de ese primer contacto. No importa cuán buenos sean en el resto del servicio: el daño ya está hecho.
Antes de elegir una funeraria en Houston, TX, haz la prueba más sencilla: llama. Habla con quien responda el teléfono la primera vez. ¿Te tratan con calma y paciencia? ¿Responden tus preguntas sin prisa? ¿Sientes que tienes espacio para hablar sin ser interrumpido? Una funeraria con buen trato en la recepción casi siempre tiene buen trato en todo lo demás. No es coincidencia.